El vampiro colmillos


   Érase una vez un vampiro llamado Colmillos, que vivía en un castillo tenebroso.
Colmillos quería tener amigos, así que fue a casa de un niño llamado Raúl. Raúl al ver al vampiro salió corriendo y  el  vampiro lo siguió y le   dijo:
  - No te vayas, solo quiero invitarte a una fiesta a ti y a tus amigos.  Lo celebraré en mi castillo.
Y Raúl le dijo:
-¿Y seguro que no me harás daño?
-Que va, no te haré daño. Soy un vampiro muy bueno pero estoy muy solo y quiero tener compañía.    
  -Vale iré a buscar a mis amigos y haremos la fiesta.     
Desde aquel día se  hicieron inseparables y colmillos no volvió a estar solo.